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Su cabeza cada vez más abajo.

A lo largo de todo tu embarazo, tu bebé se irá acomodando dentro de ti de forma natural. Y durante el tercer trimestre seguramente experimentarás cómo tu pequeñ@ se pone con la cabeza hacia abajo, preparándose para el nacimiento, a este movimiento se le llama Baby Dropping.

En general, si se trata de tu primer bebé, es probable que se acomode de esta manera entre las semanas 34 y 36 del embarazo. Pero hay pequeñ@s que lo hacen durante el trabajo de parto, por lo que no debes de preocuparte si tu chiquit@ no se ha colocado en esta posición cuando empiece el parto. En la mayoría de estos casos, esto no es un problema, las contracciones lo empujarán hacia abajo.

cabeza

Por otro lado, si tu bebé se acomoda mucho antes del periodo promedio en que sucede, no significa que será prematuro. Con esto en mente, es importante que tengas claro el proceso de éste acomodo de tu pequeñ@ para que sepas qué es lo que está pasando y cómo reaccionar.

El movimiento consiste en que tu bebé se desplazará hacia abajo cuando la parte inferior de tu útero se expanda. Su cabeza o sus glúteos (si viene al revés) cambiará de posición hasta ubicarse en la cavidad del hueso púbico. Si tienes dudas de cuáles son los síntomas que tendrás, aquí te los decimos:

  1. Sensación de liviandad.
  2. Se alivia la presión sobre las costillas y disminuye, en consecuencia, cualquier dolor que puedas llegar a haber sentido durante las semanas anteriores.
  3. Puedes respirar mejor, ya que tu bebé no generará tanta presión sobre las costillas como antes. Esto permite que los pulmones puedan llenarse con mayor facilidad.
  4. Si has experimentado acidez estomacal, de seguro se aliviará, ya que el bebé dejará libre la zona superior del estómago para ubicarse en la parte baja de la pelvis. Puede que incluso sientas más apetito.
  5. Notarás cambios visibles en tu abdomen.
  6. Puede que sientas más deseos de orinar debido a la presión que ejerce el bebé sobre la vejiga.

Debes saber que también existen algunos factores que podrían afectar este acomodo de tu bebé dentro de ti, a continuación te los describimos:

  • Si tu bebé se encuentra en la posición posterior, o sea, con su espalda hacia tu espalda. En ese caso, es más difícil que se acomode y podrías tener un parto más difícil.
  • Si tu bebé tiene espacio para moverse. Esto puede ocurrir cuando tienes mucho líquido amniótico o si ya has tenido otro bebé antes. A veces, en lugar de colocarse en la posición vertical, tu pequeño se acomoda horizontalmente o en diagonal.
  • La forma de tu pelvis, la posición de la placenta o la presencia de un tumor benigno (fibroide). Estos factores pueden afectar cómo y cuándo tu bebé bajará.
  • Otro factor es si estás esperando gemelos o más bebés.

¿Pero qué pasa si tu bebé no se ha acomodado, hay forma de ayudarlo a bajar? Sí y son actividades muy sencillas de realizar: caminar, sentarte en una pelota para embarazadas y hacer ejercicios pélvicos, conocidos como ejercicios de Kegel.

Cada embarazo es diferente así que mantente en continua comunicación con tu médico, él podrá confirmarte el descenso de tu bebé, determinando su posición al presionar suavemente en la parte más baja de tu vientre. También, no dudes en compartirle cualquier incomodidad o dolor que sientas.