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¿Cómo quedarán tus senos después de la lactancia?

Una de las cosas que nos preocupan a todas las mujeres que hemos estado embarazadas es el aspecto de nuestros senos después del embarazo. Los cambios por los que han pasado y la lactancia requieren ciertos cuidados para evitar los problemas más comunes.

No es poco por lo que han pasado los senos y es posible que no vuelvan a estar como antes, pero sí pueden estar bonitos y podemos cuidarlos para lograrlo. Por eso, te decimos cómo protegerlos de la mejor manera.

Las estrías

Para evitar su aparición, puedes preparar adecuadamente tu piel para esta distensión natural, aportándole mayor elasticidad y más resistencia con una correcta hidratación. Si ya han aparecido, después del parto sigue hidratando esta zona; hacerlo reducirá las estrías, aunque no desaparezcan completamente.

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Senos caídos

Durante la lactancia, los senos pueden aumentar de peso y cuanto más grandes sean, más probabilidades tienen de “caerse”. Sin embargo, tenemos varios consejos para contrarrestar este problema.

  • Mantén la zona de los pechos (hasta el cuello) hidratada, esto les dará tonicidad y evitará que los músculos se distiendan y la zona se estire. Durante la lactancia, cuida que la crema no tenga olor para que no moleste al bebé y límpiate antes de dar pecho.
  • El sujetador también es importante, ha de adaptarse a tu talla durante el embarazo y la lactancia, ser firmes, de tirantes anchos, que mantengan los pechos en su posición natural sin desplazarlos, comprimirlos o dejar marcas en hombros y espalda.
  • Evita dar pecho con la espalda encorvada, procura mantener la espalda recta.
  • Adelgazar rápidamente también puede provocar la caída del pecho, por lo que la recuperación del peso ha de ser gradual.
  • Hacer ejercicio o nadar también te ayudará a mantener los músculos fuertes, ya que interviene la zona pectoral.

Asimismo, existen varios ejercicios que te ayudarán a fortalecer esta zona de tu cuerpo. A continuación te los explicamos.

  1. Sentada sobre los talones, junta las palmas de las manos frente al cuerpo, apriétalas intensamente, manteniendo la presión cinco segundos y después aflojando. Repite el ejercicio cinco o diez veces.
  2. Sentada sobre los talones, con las manos unidas sobre la cabeza repetimos el ejercicio anterior el mismo número de veces.   
  3. Sentada sobre los talones, extiende los brazos detrás de la cabeza y se repiten los ejercicios anteriores.
  4. De pie, con las piernas separadas y rodillas ligeramente flexionadas, extiende los brazos lateralmente y gira los hombros hacia delante y hacia atrás; repite el ejercicio diez o quince veces.    
  5. De pie hacemos diez o quince pequeños círculos con los brazos extendidos lateralmente, sin mover la parte superior del cuerpo. 
  6. El gesto de hacer una mueca con la boca alargando la sonrisa al máximo y tensando los músculos del cuello también eleva la zona pectoral.

También tienes la opción de realizarte una operación correctiva para levantar tus senos después de la lactancia. Aunque nuestra recomendación siempre es elegir las alternativas naturales, sabemos que muchas mujeres deciden operarse, depende de lo que pienses respecto a este tipo de cirugías.

Lo que debes saber es que debes dejar pasar un tiempo para poder entrar de nuevo al quirófano para que tu cuerpo se recupere de todo el proceso del embarazo. También considera que hasta después de la lactancia es cuando podrás saber exactamente cómo es que quedarán tus senos finalmente. Así que ten paciencia, esta decisión debes tomarla con tiempo, considerando antes todas las recomendaciones naturales.

Cada mujer se debe analizar por separado, por lo que no te recomendamos que te compares con otras mujeres embarazadas. Y antes de tomar una u otra opción para cuidar de tus senos, no olvides consultar a tu médico y mantenerte en constante comunicación con él.