Tu bebé no será el único que necesitará pañales…

Te habrás dado cuenta que durante tu embarazo han aumentado las ganas de ir al baño para hacer pipí o has llegado a tener uno que otro inconveniente. Primero queremos que estés tranquila, las alarmas que llegas a sentir de ir al baño, se deben a la incontinencia que puede provocar el embarazo, esto es normal y más en la última etapa, ya que el útero y tu bebé han crecido, aumentando la presión en tu vejiga.

Es común querer orinar continuamente o que se te escapen algunas gotitas, incluso al momento de reírte, toser, estornudar, cargar algo; cuando hay un esfuerzo de por medio, este tipo de incontinencia es conocida como “incontinencia de esfuerzo” ya que los músculos del suelo pélvico no logran contraerse lo suficiente para retener la orina.

Pero no te preocupes, a continuación te decimos cómo controlar la incontinencia. Puedes comenzar realizando los “Ejercicios de Kegel”: Estos ejercicios fortalecerán tu zona pélvica. Para hacerlos, primero tu vejiga debe estar vacía, después deberás apretar los músculos del piso pélvico, mantenerlos bien apretados hasta contar 8 segundos. Luego, deberás relajar los músculos y contar hasta 10 mientras respiras de forma normal. Te sugerimos repetir 3 series de 10 a 15 repeticiones al día.

Evita alimentos y bebidas con cafeína, cítricos y alcohol, dado que estos contribuyen a una irritación estomacal, lo que puede producir que visites más seguido el baño. Evitar el estreñimiento, consumiendo fibra y tomando mucha agua, ya que las heces duras pueden presionar la vejiga y ocasionar que tengas más escapes de orina. También debes controlar el aumento de tu peso, pues a mayor peso mayor presión sobre la vejiga.

Lo importante es que estés tranquila, los especialistas sugieren que la incontinencia debe tomarse como una condición natural durante el embarazo, pues en la mayoría de los casos esto es algo transitorio. Si te quieres sentir más segura, una buena opción es usar algún tipo de protector, lo importante es que te sientas cómoda en esta etapa tan importante de tu vida.

Esto no es una razón para sentir pena, tómalo con filosofía, como ves, todo tiene una explicación y es parte de tu embarazo, siéntete orgullosa. Así como otras experiencias durante tu gestación, aprende a disfrutarla y mantente en constante comunicación con tu médico.